El período que abarca los años 2024 y 2025 consolidó a la UPCEFE como un actor estratégico del Gobierno de Río Negro. El hito más significativo fue la aprobación del Programa CAF de Desarrollo Territorial, una operación de USD 156 millones que el Gobernador Alberto Weretilneck definió públicamente como “el comienzo de una etapa que va a transformar la infraestructura básica de muchas ciudades de Río Negro”. Esta afirmación sintetiza la magnitud política y estratégica del programa. La Provincia no sólo obtuvo financiamiento: obtuvo confianza internacional, validación técnica y la posibilidad de proyectar inversiones plurianuales en agua, saneamiento, conectividad, modernización institucional y cultura, ámbitos en los que las brechas provinciales se arrastraban desde hacía décadas.
La formulación de los 18 proyectos estratégicos del Programa de Desarrollo Territorial de la Provincia de Río Negro financiado por CAF -14 obras de infraestructura y 4 iniciativas de modernización institucional- constituyó un proceso técnico e institucional de alta complejidad, basado en un esquema de trabajo mancomunado entre la UPCEFE y los organismos provinciales involucrados. La cartera comprende obras de agua potable y saneamiento, conectividad vial y accesos estratégicos, infraestructura urbana, cultural, etc, con intervenciones en localidades clave como El Bolsón, Dina Huapi, Bariloche, Viedma, Cipolletti, General Roca, Sierra Grande, entre otras. El desarrollo de estos proyectos requirió un trabajo sostenido de planificación, coordinación técnica y revisión normativa con los organismos subejecutores. En este proceso también fue clave la articulación con el Consejo Federal de Inversiones, organismo de carácter federal que cumple un rol estratégico en el fortalecimiento de las capacidades técnicas y de planificación de las provincias, cuya colaboración permitió avanzar en la formulación de algunos de los proyectos que integran el Programa, complementando capacidades y aportando asistencia técnica especializada. Entre 2024 y 2025, este modo de trabajo fortaleció los vínculos interinstitucionales, consolidó relaciones de confianza entre las áreas involucradas y dejó capacidades compartidas que hoy constituyen un activo estratégico para la formulación y gestión de proyectos.
La aprobación del programa fue el desenlace de un proceso técnico y político sostenido en el tiempo. Requirió documentación precisa, un modelo de gestión ordenado, articulación con numerosas áreas provinciales y una relación madura con Nación. El Ministro de Hacienda destacó este punto Ministerio de Hacienda RN - UPCEFE 25 Memoria Institucional - Gestión 2024-2025 24 al señalar que “en un contexto nacional complejo, Río Negro mantuvo capacidad de planificación, produjo evidencia y garantizó la seriedad necesaria para sostener iniciativas de esta escala”. Esta afirmación no sólo valida el trabajo técnico: también ilumina la dimensión política del logro, porque da cuenta de un orden provincial que se sostuvo más allá de los vaivenes nacionales.
La puesta en marcha del Programa CAF también se expresó en los territorios. El anuncio de las primeras licitaciones -en El Bolsón y Dina Huapi- marcó el inicio concreto del ciclo de inversión. Allí el Gobernador fue claro: “Son obras que benefician directamente a más de 80.000 habitantes y que responden a necesidades que no podían seguir esperando”. Ese mensaje reforzó la idea de que el financiamiento internacional, bien gestionado, es una herramienta para garantizar derechos esenciales y mejorar la vida cotidiana.
También debemos remarcar el avance en la repavimentación de las Rutas 6 y 8 gracias al financiamiento gestionado ante el BID, a través del FFFIR. Esta inversión se tradujo en infraestructura concreta que impulsa el presente y futuro del territorio rionegrino, representa mejor movilidad, más seguridad, mayor productividad y nuevas oportunidades para las familias, comunidades y sectores estratégicos de toda la provincia. Al respecto, el Gobernador Weretilneck dijo: “Entendemos que una provincia conectada es una provincia que progresa, se integra y que se proyecta con fuerza. Éste es un proyecto que conecta a las familias, facilita el trabajo de nuestros productores y abre nuevas oportunidades para el turismo. Es desarrollo, es crecimiento, es futuro. En Río Negro no improvisamos. Planificamos y cumplimos.”
Otro hito central del año fue la respuesta provincial a la emergencia climática en El Bolsón, que movilizó a la UPCEFE para gestionar recursos inmediatos del BID, de la CAF y de FONPLATA. Esta intervención demostró que la Unidad no es únicamente una oficina de planificación: es también un dispositivo de respuesta estatal, capaz de operar en situaciones críticas, generar documentación en tiempo real, sostener diálogo multilateral y acompañar al territorio con rapidez y técnica. La emergencia inauguró una agenda nueva, vinculada a la resiliencia climática, que será central en los próximos años. Esto permitió trazar una hoja de ruta con FONPLATA y BID, e iniciar un nuevo trabajo conjunto, tendiente a identificar oportunidades de asistencia y financiamiento a partir de los proyectos provinciales en cartera en materia de gestión de riesgos de desastres.
La aprobación del préstamo de emergencia de FONPLATA y las cooperaciones técnicas del BID y la CAF fortalecieron la posición provincial ante organismos internacionales. El Director Ejecutivo de la UPCEFE, Martín Camiña, lo sintetizó al afirmar que: “la Provincia demostró que puede gestionar crisis sin perder orden administrativo, garantizando transparencia y cumpliendo estándares internacionales”. Esta capacidad, construida en paralelo al trabajo cotidiano, fue uno de los logros menos visibles pero más importantes del año.
El 2025 también estuvo marcado por la formulación de dos programas de alto impacto que ampliarán significativamente la cartera provincial en 2026 y que expresan nuevas prioridades de desarrollo: la modernización productiva del Valle y la transformación digital del sistema sanitario.
El primero es el Programa de Desarrollo Rural de la Provincia de Río Negro, formulado junto al BID, que prevé una inversión estimada de USD 80 millones y el segundo es el Programa de Transformación Digital del Sistema Sanitario, también formulado con el BID, con un monto estimado de USD 60 millones.
En paralelo, la Unidad acompañó a numerosos municipios en la formulación de iniciativas, el ordenamiento de carpetas y la preparación de perfiles de proyecto. Este trabajo territorial, silencioso y cotidiano, fortaleció capacidades locales y amplió las oportunidades de acceso al financiamiento para localidades que, por sí solas, no hubieran podido transitar procesos técnicos de esta complejidad. Allí se expresó la dimensión federal interna de la UPCEFE